VERITAT

ALGUNAS PREGUNTAS SOBRE LA VERDAD:

¿SE PUEDE HALLAR LA VERDAD POR REVELACIÓN?

 

 

Platón: SÍ - Aristóteles: NO

 

SEGÚN PLATÓN PODEMOS ESPERAR QUE TRAS UN LARGO CAMINO DE PERFECCIONAMIENTO DE NUESTRA ALMA, CAMINO QUE NOS ALEJA DEL MUNDO SENSIBLE Y DE LAS OPINIONES MÁS HABITUALES, ENCONTREMOS LAS ESENCIAS PURAS Y ETERNAS: LAS IDEAS.

El mundo sensible es efímero, cambiante, diverso. Para descubrir la verdad, según Platón, debemos alejarnos de él y, mediante un lento trabajo de decantación, descubrir las esencias de las cosas que no están en lo sensible, sino en lo inteligible.

Para llegar a la verdad hay que superar las ilusiones de los sentidos corporales. La materia se halla sometida a la transformación, al movimiento y al cambio. Conocerla, pues, no nos aporta nada sólido. Conocer la verdad de las ideas nos obliga a reflexionar de manera abstracta, como cuando hacemos demostraciones en geometría. La matemática es el lugar de entrada al mundo de las Ideas, puras y perfectas: pero incluso conociéndolas no llegaríamos a la verdad, pues reposan en axiomas y postulados que no son sino hipótesis.

Debemos, pues, efectuar un salto hacia una verdad todavía más esencial que es la de las Ideas. La idea de Bien confiere, como el Sol, la luz que permite ver la verdad de las cosas y también es el calor que les da vida. Elevándonos hacia los elementos más espirituales de nuestra alma, conocemos, pues, la verdad que corresponde al mundo inteligible.

 

SEGÚN ARISTÓTELES EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD NO DEPENDE DEL ALMA SINO DEL CRITERIO LÓGICO DE NO-CONTRADICCIÓN.

Según Aristóteles, Platón se perdió en un conjunto de reflexiones espirituales que le llevaron a buscar la verdad en el mundo inteligible. Ese es un dogmatismo incompatible con la experiencia. En Aristóteles, la verdad consiste en la adecuación a la realidad. Cuando las cosas se describen adecuadamente estamos en el territorio de la verdad. Por lo tanto, siempre podemos tener un criterio para saber si algo es verdad: la no-contradicción. Es imposible que algo al mismo tiempo sea y no sea en la misma cosa. Yo puedo estar vivo hoy y muerto mañana, pero ahora mismo no es posible que está a la vez vivo y muerto. Si algo fuese y no fuese al mismo tiempo, el mundo sería un caos. En consecuencia, entre posiciones contradictorias, hay que elegir sin caer en el error de suponer que cada cual tiene su propia verdad. En el libro K de la Metafísica, Aristóteles critica a quienes consideran que se puede dar un valor igual a las opiniones  y la imaginación de quienes están en desacuerdo entre ellos. La verdad no es nunca un juego de opiniones.

 

 

© Ramon Alcoberro Pericay